Envases reutilizables, nueva prioridad en la economía circular de los plásticos

Impulso normativo inminente y ventajas fiscales. ¿Qué características tiene que cumplir el envase reutilizable para evitar el nuevo impuesto?

El sector del plástico ha sido de los primeros en adaptarse a nuevas regulaciones sobre el uso y gestión eficiente de materiales y residuos, dentro del marco de los planes de economía circular europeos. Las primeras afectadas por los cambios normativos fueron las bolsas de plástico a partir de enero de 2021. Posteriormente, el 5 de Julio del año pasado se prohibió en Europa comercializar una amplia variedad de artículos de plástico de un solo uso. Estas regulaciones sólo han sido el comienzo de un impulso legislador hacia la reducción de producción a partir de plástico virgen.

En cuanto a los envases plásticos, las dos opciones sostenibles que están ganando terreno a nivel europeo son la reutilización y la reciclabilidad, tomando delantera sobre las soluciones biodegradables. Esto se debe principalmente a la gran dificultad de separación de los plásticos compostables del resto, y, en general, a todo el proceso de reciclado de los mismos, que es muy complejo, y además no garantiza la obtención de un compost con la debida calidad para su aprovechamiento en actividades agrícolas.

En esta línea, la Ley de Residuos y Suelos Contaminados para una economía circular, Ley 7/2022 de 8 de abril, pretende grabar el uso de plástico con una tasa de 0,45€/kg, exceptuando la cantidad que esté certificada como reciclada, o si el envase está declarado como reutilizable. Además, la acción legislativa española va más allá de las exigencias europeas, tanto en el establecimiento de objetivos como en la inclusión de nuevos requerimientos que no están considerados en los textos comunitarios. Lo que conlleva a una mayor presión sobre los fabricantes, e implicará mayores compromisos dentro de la Responsabilidad Ampliada del Productor.

Apuesta legislativa hacia la reutilización

Dentro del Plan de Acción para una Economía Circular en Europa, la reutilización es claramente la primera prioridad. Es obvio que reutilizar algo que ya está manufacturado debe ser el primer paso de todo el sistema, porque es el que supone un menor coste de aprovechamiento del residuo. Y, como consecuencia, el desarrollo normativo se está pronunciando hacia este enfoque.

El Proyecto Real Decreto de Envases y Residuos de Envases (PRDERE), que se espera sea aprobado por el Consejo de Ministros antes de final de año, promueve la reutilización en todos los casos posibles, con objetivos diferentes según formatos de envases y canales. Además de fijar por primera vez objetivos de reutilización para envases domésticos y comerciales, se incluye la regulación de los envases industriales, que deberán de conseguir un 20% de reutilización en 2030 y un 30% en 2035. Además, incluirá objetivos de reutilización específicos de envases de bebidas para los canales HORECA y doméstico, junto con medidas de reutilización, como la implantación de Sistemas de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) y la obligación de comercializar un número mínimo de referencias de bebidas reutilizables.

Aunque las fechas de ejcución no están definidas todavía, ya que organizaciones agrarias y varias patronales de industria y distribución han pedido en julio retrasar hasta el 1 de enero de 2024 la entrada en vigor del impuesto, por los extracostes que supondrá dentro de una conyuntura económica alarmantemente inflacionista, la llegada de este impuesto al plástico parece irreversible. Analizaremos ahora la opción de la reutilización como una de las opciones para evitar este nuevo gravamen.

Qué se considera un envase reutilizable

Conceptualmente, la respuesta parece sencilla. Un envase reutilizable es aquel que se puede utilizar varias veces manteniendo las mismas características que ofrece en el primer uso. Ahora bien, ¿qué envase se considera técnicamente como reutilizable? El plástico es un material que tiene un número finito de usos conservando sus propiedades en igualdad de condiciones. ¿Cuántos usos debe soportar un envase reutilizable? ¿Y qué parámetros técnicos debe seguir dicho envase para garantizar ese número de usos?

Actualmente no existe ninguna norma española que regule los envases reutilizables para contacto alimentario, que es la gran prioridad en estos momentos. Es cierto que ha habido alguna iniciativa promovida por empresas del sector para conseguir una certificación de que sus envases son aptos para la reutilización, pero sigue en estudio actualmente. Por lo tanto, no tenemos una normativa establecida sobre los envases reutilizables, ni a nivel estatal ni a nivel europeo. Y, por consiguiente, la incertidumbre es alta. ¿Qué tiene que cumplir un envase plástico para considerarlo como reutilizable? Y en el caso de que lo cumpla ¿cómo se puede demostrar que es efectivamente así?

Normativa y etiquetado

En el caso del plástico reciclado, tanto normativa como certificación están mucho más avanzadas que respecto al plástico reutilizable. AENOR es el organismo acreditado por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) según la Norma UNE-EN 15343 para la certificación de sistemas de Trazabilidad del Plástico Reciclado y para la certificación del Contenido en Plástico Reciclado, ambos certificados válidos para evitar el nuevo impuesto incluido en el proyecto de Ley de Residuos y Suelos Contaminados.

Respecto a los envases reutilizables, a pesar de promoverse la reutilización como prioritaria frente al reciclaje, la normativa es escasa y con notables diferencias. Mientras que la norma europea sobre Resistencia mecánica al lavavajillas de los utensilios para uso doméstico UNE-EN 12875-4:2006, exige un mínimo de 125 lavados en lavavajillas, la más reciente norma española UNE 53928:2020, que regula la Vajilla de plástico reutilizable, ha fijado un mínimo de 5 lavados, muy inferior a la antigua normativa comunitaria.

En cualquier caso, existe un importante vacío normativo respecto a los envases reutilizables de uso alimentario a nivel global. Muchos son los recipientes plásticos que se comercializan bajo la característica de reutilizable, tanto en polímeros rígidos como flexibles, pero no muestran certificación de ningún tipo sobre esta supuesta calidad. De ahí que los organismos legislativos pretenden acotar esta oferta de envases “reutilizables” y permitir la comercialización únicamente de aquellos productos que demuestren que mantienen todas las garantías de calidad en su reutilización. Con este propósito, el Proyecto RD de Envases y Residuos de Envases obligará a que se comercialicen únicamente aquellos debidamente etiquetados.

¿Y qué etiquetas serán las utilizadas? Esto está todavía por ver. Tanto normas como etiquetado para la reutilización son cuestiones sujetas a debate en la revisión de la directiva de envases.

Primer sello europeo de plástico reutilizable para consumo alimentario

Mientras van avanzando los procesos legislativos y normativos, en nuestro país se ha lanzado el primer sello europeo de plástico reutilizable. AIMPLAS, el Instituto Tecnológico del Plástico, daba a conocer el pasado junio su certificación ‘Designed to be Reusable” para envases alimentarios aptos para su reutilización. Este nuevo sello se centra en los envases rígidos, como herméticos y cajas para el transporte de frutas y verduras, y otras piezas similares, como la cubertería reutilizable.

Esta certificación es válida dentro del ámbito europeo. Basada en los reglamentos CE 1935/2004, UE 10/2011 y CE 282/2008, toma una postura intermedia entre los 125 lavados de la norma comunitaria y los 5 lavados fijados en la normativa española sobre vajilla reutilizable arriba mencionada, y establece en 20 lavados el número óptimo de usos a garantizar por un envase reutilizable, manteniendo todas sus propiedades.

Para garantizarlo, el envase deberá pasar por varios pasos, comenzando por la verificación de las declaraciones de conformidad de los proveedores según el Reglamento Europeo 2011 Food Contact, y pasando posteriormente por ensayos de migración, análisis de NIAS (sustancias no añadidas intencionadamente), ensayos sensoriales y ensayo resistencia al lavavajillas. Tras la presentación de las conclusiones correspondiente, el certificado será válido por tres años.

A fecha de publicación del artículo, todavía ninguna empresa ha conseguido el sello, dado que no ha dado tiempo a completar todas las fases de un proceso que debe ser riguroso y que, sin duda, supone una posibilidad de validar y publicitar la propiedad de reutilización con garantías de calidad.

Envases reutilizables industriales, mucho que recorrer

Si existen numerosas cuestiones pendientes de solucionar en cuanto a la reutilización de envases alimentarios comerciales y domésticos, la incertidumbre sobre los envases industriales es absoluta. La regulación de los envases plásticos reutilizables en el sector industrial no está considerada en las directivas europeas, pero sí han sido incluidos en el proyecto del Real Decreto español.

Los objetivos ya están sobre la mesa. Lo que queda pendiente es establecer las medidas de reutilización para que esos envases industriales vuelvan a la industria, que es el propósito principal que persigue su inclusión legislativa. En este caso, además de la complejidad anterior en cuanto a certificación de aspectos de calidad, la cuestión principal es cómo conseguir que los envases vuelvan a los fabricantes. Se necesitará implementar nuevas medidas, ya sean coercitivas, como la obligación de comercializar un porcentaje de bebidas con envases reutilizables, o facilitadoras del regreso de los envases, es decir, nuevos SDDR (sistemas de depósito, devolución y retorno).

En definitiva, mucha incertidumbre todavía en cuanto a normativa, y, por consiguiente, poca normalización de las soluciones en envases reutilizables. Mientras tanto, desde AVEP se están estudiando retos de envases concretos para avanzar en la consecución de dichas soluciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio